Ideas para tu armario
Probador virtual
Tu foto y una prenda: una forma de explorar cómo queda el conjunto.
Sube una foto de la persona y otra de la ropa que quieres probar. Las instrucciones ya están preparadas; puedes conservarlas o adaptarlas. El resultado sirve para visualizar un conjunto, no para comprobar una talla.
Prepara las fotos y compara el resultado
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Elige a la persona
Procura que la postura permita ver la parte del cuerpo que cubrirá la prenda.
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Añade la ropa
Una foto de producto sencilla o una prenda extendida permiten distinguir sus detalles.
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Revisa antes de crear
Elige el modelo y comprueba los ajustes y los créditos que muestra el botón.
01
Probador virtual: empieza por separar persona y prenda
La primera foto indica quién aparece en la imagen y en qué postura. La segunda enseña la ropa que quieres incorporar. Esta separación permite cambiar una referencia sin rehacer todo el conjunto y ayuda a comparar resultados de forma ordenada. No necesitas unir las dos fotografías con un editor ni escribir una explicación extensa para distinguirlas: cada una tiene su propio espacio. Empieza por una camisa, una chaqueta o un vestido con una silueta clara. El modelo interpreta lo que ve y puede modificar detalles, por lo que conviene guardar también la imagen original. La finalidad es explorar un aspecto visual, no reproducir una prueba física en una tienda.
02
Busca una foto en la que se vea la postura
Para cambiar ropa con IA, la referencia de la persona debe mostrar la zona que cubrirá la nueva prenda. Un retrato muy cerrado no ofrece información suficiente para un vestido completo. Una foto de medio cuerpo puede funcionar para un jersey, siempre que no corte los hombros o las mangas. Si puedes elegir, utiliza una postura sencilla, luz uniforme y un fondo poco recargado. Los bolsos, las manos cruzadas o una mesa delante del cuerpo pueden ocultar límites importantes. No hace falta posar como un modelo profesional, pero una imagen sin desenfoque ni filtros fuertes facilita la revisión posterior. Asegúrate de tener permiso para transformar y publicar la fotografía.
03
Enseña el diseño de la ropa sin distracciones
La prenda puede aparecer extendida o en una foto de producto, con tal de que se distingan su forma y sus detalles. Recorta los elementos de la tienda, los precios y otros artículos que rodeen la ropa. Conserva los puños, el cuello y el bajo dentro de la imagen. Si el diseño cambia entre el frente y la espalda, escoge la vista que corresponda al resultado que buscas. Los estampados pequeños, botones y etiquetas pueden variar al generar; compruébalos siempre frente a la referencia. Una imagen más limpia suele aportar más que repetir en las instrucciones que la ropa debe ser idéntica. Evita fondos que tengan colores muy parecidos a la prenda y oculten su contorno.
04
Conserva las instrucciones o cambia una sola cosa
El texto recomendado ya pide mantener a la persona y tomar la ropa de la segunda foto. Puedes generar una primera versión sin escribir nada más. Para personalizarla, indica un cambio concreto: sustituir la chaqueta, conservar los pantalones, mantener la postura o usar un fondo sencillo. Pedir varias combinaciones, otro rostro y una localización nueva a la vez hace más difícil saber qué ha fallado. Si quieres comparar colores, usa la misma persona y el mismo encuadre en cada intento. No conviertas la petición en una lista de estilos incompatibles. Un cambio pequeño y verificable te permite valorar mejor si el resultado realmente se aproxima al conjunto que tenías en mente.
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Decide el encuadre según la prenda
Los modelos disponibles admiten varias imágenes, pero no necesariamente los mismos tamaños, formatos ni precios. Revisa los controles que aparecen al seleccionar uno. Para un conjunto completo suele ser útil un encuadre vertical con espacio alrededor del cuerpo. Para una parte superior puedes acercarte más, sin cortar las mangas o el cuello. Elige primero una composición que permita revisar los detalles y después valora una resolución mayor para el archivo final. Una imagen grande no corrige por sí sola una manga deformada o un rostro que ha cambiado. Comprueba los créditos estimados antes de enviar cada solicitud y recuerda que cambiar ajustes en el formulario todavía no inicia la generación.
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Revisa el rostro, la ropa y sus puntos de contacto
Mira primero si reconoces a la persona: el rostro, el pelo y las proporciones deberían seguir siendo coherentes con la foto. Después compara la prenda con el original, especialmente el cuello, el largo, el cierre y el reparto del estampado. Por último, observa las muñecas, los hombros y la cintura, donde suelen aparecer uniones poco naturales. También revisa si las manos han cambiado o si una sombra contradice la iluminación de la escena. No te quedes solo con la miniatura del historial. Abre el resultado a un tamaño que permita inspeccionarlo. Si encuentras un problema, cambia la referencia o una instrucción relacionada con ese detalle antes de añadir muchas exigencias nuevas.
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Úsalo como apoyo visual, no como guía de tallas
Un conjunto puede parecer favorecedor en una imagen y, aun así, tener un ajuste diferente cuando te lo pongas. La herramienta no mide tu cuerpo ni evalúa cómo cede una tela al caminar o sentarte. Consulta las dimensiones del producto, la composición y las referencias reales del vendedor. Si vas a compartir un look personal, indica que se trata de una imagen generada cuando pueda confundirse con una foto auténtica. Para una tienda, comprueba que los colores y acabados no prometen algo que la prenda no ofrece. Los derechos sobre la persona, las fotografías y los logotipos siguen siendo importantes aunque el montaje lo haya hecho una herramienta de IA.
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Organiza las pruebas para poder elegir con criterio
Guarda unas pocas versiones comparables, con la misma persona y un encuadre parecido. Anota qué prenda, modelo y cambio de instrucciones utilizaste en cada caso. Así puedes distinguir una mejora real de una imagen que simplemente tiene un fondo más atractivo. El historial permite volver a los resultados y las opciones de descarga ayudan a conservar los que quieras comentar o editar después. Repetir una generación no equivale a corregir exactamente la anterior: el modelo vuelve a interpretar las referencias. Si reutilizas un resultado para añadir otra prenda, comprueba de nuevo el rostro y las piezas anteriores. Combina la comparación visual con información real de talla y tejido para decidir qué look merece una prueba presencial.
Cómo empezar con tus fotos
¿Dónde subo cada foto?
Coloca a la persona en el primer apartado y la prenda en el segundo. Espera a que terminen ambas cargas antes de generar. El orden de las referencias se mantiene aunque una foto se cargue antes que la otra. Para una chaqueta puede servir una imagen de medio cuerpo; un vestido largo necesita mostrar más de la figura.
¿Tengo que escribir instrucciones?
No. Puedes usar el texto recomendado, que explica qué aporta cada referencia y pide una imagen de la persona vestida. Abre Editar solo si quieres cambiar el fondo, conservar otra pieza del conjunto o precisar un detalle. Evita intercambiar las funciones de las dos fotos.
¿Puedo probar varias prendas juntas?
La página tiene un espacio para la persona y otro para una foto de ropa. Empieza por una sola prenda, sin montar un collage de productos. Para explorar otra combinación puedes volver a usar un resultado, pero revisa la identidad y la ropa anterior después de cada cambio.
¿Cómo sé cuánto cuesta?
Selecciona un modelo debajo de las instrucciones y revisa las opciones disponibles. El botón de generación muestra una estimación de créditos según esos ajustes. Preparar las fotos no envía una solicitud; inicia sesión si hace falta y confirma cuando tengas el conjunto listo.
¿El resultado recomienda una talla?
No. El probador de ropa virtual no determina tus medidas ni cómo se comportará el tejido. Compara las dimensiones del producto con tus medidas y revisa la composición, el corte y las condiciones de devolución antes de comprar.
